SOLUCIÓN O FIN.
21-01-2006

-Oye, ¿Has escuchado que Irán quiere tener armas nucleares?
-Si, algo he leído.
-Es que eso no se puede permitir. ¿Cómo le vas a dar un arma nuclear a un moro? Saltaremos todos por los aires.
-Ya, pero tampoco es normal que los demás países si tengan armamento nuclear y al mismo tiempo quieran prohibir que lo tengan los demás.
-Hombre, pero no es lo mismo. Yo prefiero mil veces que lo tenga Estados Unidos antes que Irán.
-Pero es que hasta día de hoy, los únicos que han utilizado una bomba nuclear han sido precisamente ellos.
-¿Hiroshima? Eso fue necesario para terminar la guerra. No había otra salida.
-Se terminaría el problema, pero no se solucionó. Es más, durante la guerra fría sobraban el 99% de bombas nucleares, pues con la suma de todas se podía destruir el planeta cien veces.
Es fácil poner fin a los problemas, pero solucionarlos es arena de otro costal. Por ejemplo, imagina que tu ordenador empieza a darte errores continuos que impiden trabajar con él. Podrías optar por tirarlo a la basura y comprarte uno nuevo. Eso es una manera eficiente de terminar el problema, sin embargo nadie te asegura que ese mismo inconveniente te surja en el ordenador nuevo, ¿no? La verdadera solución seria profundizar en la raíz del asunto para encontrar aquello que genera el error.
Lo mismo pasa con las guerras. La verdadera solución se tendría que hacer de tal forma que no afectara a la convivencia pacifica con los demás.
Si no es así, tendremos que prepararnos para vuelta del mismo problema.



